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Animales - Porcinos
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Caracterización de los principales componentes de los sistemas de producción de cerdos a campo en Argentina

Campagna, Daniel*. 2005. IIIº Encuentro Latinoamericano de Especialistas en

Sistemas de Producción Porcina a Campo.

*Docente-Investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias (UNR) y

asesor privado. GIDESPORC – Argentina -

Proyecto desarrollado por: Campagna, D.; Zapata, J. A.; Noste, J. J.; Martínez Eyherabide, C.;

Cogo, A.; Minaya Rojas, F. R. Docentes-investigadores de las Facultades de Ciencias

Agrarias y Ciencias Veterinarias (UN de Rosario). Datos Censo Nacional Agropecuario 2002.


INTRODUCCIÓN

La producción de cerdos en la Argentina siguió un ritmo de crecimiento que, comenzando a fines del siglo 19 (403.203 cabezas en 1888), continuó en los primeros años del siglo pasado llegando a una máximo de existencia en la década del 40 para mantenerse constante y luego decrecer, salvo algunas excepciones, a partir de los años 50.

 Desde que la cría de cerdos se inició en el país, se localizó principalmente en la Región Pampeana y coincidentemente con la distribución geográfica de los cereales de cosecha gruesa ( maíz y sorgo)

 Las principales provincias productoras han sido siempre Buenos Aires (25%[1]), Santa Fe (19%) y Córdoba (22%), aportando con el 65 al 75 % al total del país. De las demás provincias se pueden mencionar por su importancia relativa La Pampa, Chaco, Santiago del Estero, Tucumán y Misiones.

 El desarrollo de este sector en sus inicios se llevó a cabo, mayoritariamente, en sistemas extensivos de producción. Este crecimiento sostenido de la población alcanzó los 8.000.000 de cabezas en los años 40 y logró los máximos históricos de exportación de medias reses porcinas, principalmente al Reino Unido. Entre tanto, nuestro mercado de carne porcina mostraba características de inelasticidad, debido principalmente a la abundancia, calidad y bajo precio de la carne vacuna. El hábito del consumidor nacional de productos porcinos se centró en el consumo de chacinados y fiambres; el consumo de carne fresca sólo se apreció en las grandes ciudades y siempre en cantidades reducidas. La demanda de cerdos fue destinándose al consumo interno, en la medida que los europeos recuperaron su propia producción, luego de la 2° Guerra Mundial. En consecuencia la producción de cerdos se redujo al nivel de la demanda interna y la exportación se constituyó en un hecho accidental y fluctuante. La atomización y el individualismo fue una constante por mucho tiempo y en gran medida lo sigue siendo.

Otras características del sector que ayudaron a la inestabilidad de la actividad fueron: a) La aparición dé ciclos anuales y estacionales en los precios del cerdo, b) La competencia con actividades agrícolas, c) La falta de desarrollo y en muchos casos de adopción, a nivel de pequeños y medianos productores, de tecnologías sencillas y eficientes para la explotación porcina, d) El desarrollo de explotaciones confinadas mal planeadas y/o con una deficiente gestión, e) La falta de incentivos para producir reses de calidad, debido a que no se contaba con un sistema de pago que premiara a esta, f) Falta de capacitación profesional (fundamentalmente en temas de gestión), g) Carencia o falta de aplicación de planes nacionales para la salud del rebaño porcino.

Muchas de estas causas de la inestabilidad del sector han sido superadas en la actualidad, pero sin duda condicionaron a los actuales modelos productivos. Por otro lado, han aparecido en los últimos años otros factores de gran relevancia, que han influido indiscutiblemente en la situación presente:

        La implementación por parte del Gobierno Nacional del llamado Plan de Convertibilidad y con él la estabilidad inflacionaria, produjo una atenuación de los ciclos mencionados y a la vez una difícil y traumática reconversión, producto de las nuevas reglas de juego. Pasar de producir en una economía caracterizada por una alta inflación y cerrada a los mercados, a una economía estabilizada y abierta, suponía manejar conceptos nuevos para algunos u olvidados para otros, tales como eficiencia, calidad y competitividad.

        Este nuevo contexto económico trajo aparejado que a partir de 1992, las importaciones de productos porcinos (canales, cortes, pulpas, fiambres y chacinados) alcanzaran valores altamente significativos.

        Todo ello tuvo un efecto depresivo sobre el precio interno del cerdo. Asimismo, las ventas de cerdos en el mercado interno son financiadas por el productor, ya que debe esperar entre 50 y 60 días para hacer efectivo el cobro de sus animales.

        En 1995 la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA) a través del Programa Nacional del Sector Porcino (PROCERDO) implementa una serie de proyectos de los cuales los más importante son el Sistema de Información de Precios, que hace más transparente el mercado y brinda información que ayuda a la toma de decisiones y el Sistema de evaluación de la calidad comercial de las reses porcinas. Este sistema fija como base para la comercialización de las reses porcinas el porcentaje de tejido magro de las canal (44%) y bonifica o descuenta según el contenido de este esté por debajo o por encima, respectivamente, de esa base. A pesar que el productor tiene libertad para elegir el sistema de comercialización (en pie, por rendimiento o por magro) la exigencias de “calidad” de algunos frigoríficos dejó a mucho de ellos fuera del negocio.

        Otros de los factores que sin duda impactó sobre el sector y contribuyó a la caída de las existencia fueron los elevados precios internacionales de los cereales producidos en la campaña 1996.

Como consecuencia de todo lo anterior es que se llega a 2002 con 2.099.765 cabezas (Censo Nacional Agropecuario 2002). Es decir una caída del 40% en el stock nacional si se lo compara con la existencia relevada en el censo de 1988.

Sistemas de producción

A pesar de ser un sector pequeño no existen datos actualizados que permitan lograr un correcto análisis de la situación actual del sector.

Se debe hacer notar que durante mucho tiempo existió en gran parte de nuestro sector porcino el falso concepto de que la producción eficiente debería desarrollarse a partir de modelos confinados con alta inversión de capital y en unidades de gran magnitud.  Esta visión comienza cambiar a partir de la difusión de los logros alcanzados en los sistemas al aire libre en países desarrollados y a los estudios relativos a la sustentabilidad de los sistemas y al impacto ambiental.

Características de los sistemas DE PRODUCCIÓN PORCINA a campo

Si temor a equivocarnos se puede afirmar que más del 80% de las explotaciones porcícolas se conducen en base a distintos modelos al aire libre. Esto se explica por el hecho que, dada la inestabilidad características del sector, para permanecer en la actividad los sistemas deberían ser flexibles. Esta flexibilidad se consiguió, fundamentalmente, a través de modelos con baja inversión de capital (Cloquel y Bilello, 1984).

El productor tradicional que permaneció en la actividad luego de superar las crisis ya mencionadas debió adaptarse y es así que actualmente estos sistemas se encuentran, en muchos casos, en una etapa de transición.

 Los datos volcados a continuación son producto de la práctica profesional de técnicos-investigadores pertenecientes a GEDESPORC y del proyecto “Pequeños y medianos productores porcinos: dificultades y oportunidades frente a los nuevos desafíos del contexto económico y social” [2]

Para los 106 establecimientos encuestados, sobre un total de 328 (16221 cerdas madres) se obtuvo la siguiente información de los cuales según el tipo de producción, el 14.1% son lechoneros, el 11.3% son invernadores y el 74.6% realizan el ciclo completo. El tamaño medio de estas explotaciones es de 45 cerdas madres.

TIPO GENÉTICO

Al igual que con la alimentación, el sistema de tipificación actual a impulsado al productor a cambiar sus animales de genética heterogénea por animales provenientes de empresas de genética probada.

 La incorporación de reproductores de alto mérito genético, ya sea de origen nacional (INTA-MGC) o de empresas extranjeras (DEGESA, PIC, etc.) es una realidad para la mayoría de los productores porcinos. En general, el productor cuenta con cerdas madres híbridas (donde participan razas como Landrace, Yorkshire o Duroc) o cerdas cruzas y los padrillos son de razas terminales por lo que se estacan por sus aptitudes carniceras y la alta performance productivas (alta velocidad de crecimiento y eficiencia en el uso de los alimentos).

El Ing. Diego Somenzini, a partir de su actividad profesional, aporta la siguiente información: el productor maneja varias alternativas en cuanto al empleo de líneas maternas:

50 % de los productores repone el plantel con hembras de engorde

30 % tiene un macho de línea materna a partir del cual efectúa la reposición

20 % tiene hembras y machos de línea materna y realiza la reposición a partir de esos animales

10 % compra cerdas híbridas.

INSTALACIONES

Los cuadros siguientes resumen algunas características de las empresas porcícolas al aire libre.

 

Reparos para Servicios

 

Frecuencias

Porcentajes

Boxes (confinado)

13

13.8

Arboleda

7

7.4

Tradicional

33

35.1

Rollos

9

16.0

Parideras

4

9.6

Media sombra

2

4.3

Sin reparos

15

11.7

No contesta

11

2.1

TOTAL

94

100

 

Reparos para Gestación

 

Frecuencias

Porcentajes

Tradicional

37

39.4

Rollos

7

7.4

Arboleda

6

6.4

Tejido y pasto

2

2.1

Confinado

3

3.2

Cemento y chapa

1

1.1

Sin reparos

22

23.4

No contesta

16

17.0

TOTAL

94

100

 

Tipo de parideras

 

Frecuencias

Porcentajes

Frente abierto

43

46.8

Chapa

11

11.7

Batería

6

6.4

Arco

6

6.4

Casilla de parto

4

4.3

Jaula

7

7.4

No contesta

16

17.0

TOTAL

94

100

 

El 81.6% de las empresas utiliza reparos en la etapa de terminación dentro de los cuales el diseño más utilizado es el reparo tradicional de chapa y postes anclado al terreno.

En cuanto a la infraestructura para la preparación de alimentos el mencionado proyecto da como resultado que la gran mayoría de las empresas poseen moledoras y mezcladoras para la preparación de alimentos (96.2% y 61.9%, respectivamente) y que poseen balanza para pesar alimento 56.7% de ellas. Respecto a las instalaciones específica para los animales: poseen balanza para la hacienda la mitad de los establecimientos encuestados.

En los últimos años existe una tendencia a confinar la etapa de gestación debido a los importantes problemas reproductivos que ocurren durante los primeros estadíos de la gestación en los meses de verano.

 En la etapa de crecimiento también hay una tendencia, desde hace bastante tiempo, a confinar tanto en pistas como en galpones la categoría que va desde los 50-60 Kg a venta, hay algunos sistemas que confinan también los animales a partir de los 20-30 Kg.

La lactancia se mantiene a campo y los destetes tienden a realizarse en el sistema escocés o en cajones.

ALIMENTACIÓN

De la utilización de dietas simples se está llegando al empleo de dietas completas, a la ves que se aumenta el número de raciones por establecimiento para satisfacer los requerimientos de todas las categorías. El sistema de pago por contenido de magro es uno de los elementos responsable de este cambio de manejo. El productor reconoce que si se quiere obtener bonificaciones por sus animales deberá mejorar la genética y el manejo de la alimentación.

De las 106 empresas relevadas el 16% utilizan hasta seis raciones y el 62.3% utilizan al menos tres raciones.

La gran mayoría de los productores elabora las raciones en el establecimiento y utilizan como base de las mismas maíz y expeller de soja. Esto es posible gracias a que como se mencionó, la gran mayoría de las empresas poseen el equipo necesario para la preparación de alimentos.

Por otro lado, es común el aprovechamiento de pasturas por algunas categorías (70% en cerdas gestantes y el 40% en la etapa de terminación).

SISTEMA DE SERVICIO. FALLAS REPRODUCTIVAS

Tipo de Servicio

 

Frecuencias

Porcentajes

Extensivo

9

9.6

Mixto

45

47.9

Dirigido

38

40.4

Mixto y dirigido

2

2.1

TOTAL

94

100

 

El servicio llamado mixto que consiste en colocar un grupo de cerdas con uno o dos padrillos por un determinado período de tiempo se adapta perfectamente al manejo de estas empresas. Teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de estas son agrícolas-porcinas y que el personal generalmente está afectado a las dos actividades, este tipo de servicio, que requiere menor dedicación por parte del hombre, es un buena alternativa de manejo.

Las fallas reproductivas que, en nuestro zona se producen desde el mes de octubre hasta febrero pueden llegar al orden del 40-50% del total de la piara reproductiva. Estas se manifiestan como repeticiones de celos o pérdidas de preñez (abortos).

Por otro lado, en el servicio dirigido se observan deficiencias en el manejo del mismo (momentos de detección de celos y montas).

Son difíciles de encontrar porcentajes de preñeces superiores al 80 %.

EDAD AL DESTETE

Existe una tendencia muy marcada al acortamiento en la duración de la lactancia. Este cambio tecnológico es una de las adopciones más aceptadas por el pequeño y mediano productor porcícola.

El siguiente cuadro resume los resultados del relevamiento de 94 explotaciones al aire libre.

 

Duración de la lactancia

 

Frecuencias

Porcentajes

 

Frecuencias

Porcentajes

21- 25 días

7

7.4

Por peso

25

26.6

30 – 35 días

19

20.2

Por peso y edad

2

2.1

40 – 45 días

8

8.5

Por edad

2

2.1

50 – 60 días

18

19.1

Estado

3

3.2

Más de 60 días

2

2.1

No contesta

3

3.2

Fecha fija

5

5.3

TOTAL

94

100

BIENESTAR ANIMAL Y PRODUCTIVIDAD

Las ventajas de las prácticas que llevan al bienestar animal (productividad, diferenciación de producto) no son aprovechadas, en Argentina, por el productor medio de cerdos al aire libre.

No existe en general, un conocimiento por parte del productor y en muchos casos de los técnicos, sobre lo que en realidad este tipo de producción puede ofrecerle al propio productor y al mercado en general.

Se podría decir que existe un buen trato del hombre hacia los animales en el manejo en general, pero aspectos como el manejo de las instalaciones en muchos casos está muy descuidado, en general por desconocimiento de su incidencia sobre el desempeño de los animales. Otro aspecto muchas veces no suficientemente atendido es el sanitario, no así la alimentación que como se mencionó está en una etapa de profunda mejora.

CARACTERÍSTICAS SOCIO-ECONÓMICAS DE PRODUCTOR

Sobre el total relevado en el proyecto ya mencionado, surge como un hecho particularmente importante que, siendo todas las empresa relevadas agrícola-porcinas, un 22% consideran a las dos producciones por igual de importante, pero además, un 31.6% reconoce solamente a la producción porcina como la más importante. Sólo el 23.5% de los productores residen en el campo. El comienzo de este éxodo coincide con el gran desarrollo del cultivo de soja en la región (década del ‘70).

Si se compara la cantidad promedio de cerdas madres (45) con la superficie promedio destinada a porcinos (8.8 has) se puede apreciar una baja carga animal.

Respecto al tipo de mano de obra, las podemos clasificar en: familiar: 48%, familiar-permanente-transitoria: 3%, familiar-permanente: 30%, familiar-transitoria: 17%, permanente: 1%, transitoria: 1%.

El total de personas dedicadas a la producción porcina estimado a partir del promedio de operarios surgido de este trabajo (2.4) y del total empresa porcícolas (328) da una cifra cercana a las 800 personas dedicadas a esta producción. Si se relaciona este valor con la cantidad total de cerdas madres (aproximadamente 16000 madres) la relación es de 20 cerdas madres/operario. Esto refleja la gran capacidad de empleo de estas empresa. Las familias, que en promedio la integran 4 miembros manifiestan, mayoritariamente (82.8%) vivir del ingreso del campo. Por otro lado, el 81.8% dice requerir “todos” los insumos para la producción porcina del pueblo.

Los cambios en la estructura de la cadena productiva del porcino necesitan de una serie de consideraciones, principalmente, desde el punto de vista de la dimensión social. El impacto de estos cambios afectará al productor porcícola, a la comunidad rural y sin dudas a los consumidores y al ecosistema.

BIBLIOGRAFÍA

AACC. Situación de la producción porcina argentina. Revista de la Asociación Argentina Criadores de Cerdos. Diciembre 1985. Nº 745:24-27

Basso, L. Pasado, presente y futuro de la producción porcina en argentina. 1er Encuentro de técnicos del cono sur especialistas en sistemas intensivos de producción porcina a campo. Marcos Juárez, 25 de julio 1998.

Boletín de información porcina. Dirección de ganadería. Secretaría de Agricultura, ganadería, pesca y alimentación. Agosto 2000.

Cloquel, S.; Bilello, G. (1984) Viabilidad de los modelos tecnológicos en la explotación porcina. Orientación Porcina. Ed. Orientación Gráfica. Abril-mayo 1984.

Muñoz, R. Mercado de carne porcina. IIº Congreso técnico empresarial. Rosario, 27 y 28 de agosto de 1998.

USDA Agricultural Producción. Jul. 2000


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