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Cría y recría

Nuestro Holando, Bs. As., 49(541):18-20.

Alimentación para el crecimiento

Feed for growth, Dairy Today


♦        Las terneras deben alimentarse para que, a las ocho semanas de edad, doblen su peso de nacimiento.

♦        Las vaquillonas deben estar ya preñadas cuando alcanzan el 55 % del peso adulto promedio del rodeo.

♦        Las vaquillonas deben parir cuando tienen el 85 % del peso adulto, pero con una condición corporal no mayor de 3,5 puntos en una escala de 5 puntos. Hay que olvidarse de la idea de que las ganancias rápidas de peso impiden el desarrollo mamario de las hembras.


Investigaciones muy anteriores extraen, en algunos casos, conclusiones incorrectas. Sin embargo, recientes estudios de la Universidad de Cornell muestran que se puede alimentar a los terneros para un promedio de ganancia diaria de 907 gramos sin perjudicar el desarrollo de la glándula mamaria.

Según Van Amburgh y Meyes, no parecen existir señales negativas en la glándula mamaria asociadas con el consumo elevado de energía. Cuando se mide en la pubertad, tampoco parece clara la relación entre el consumo elevado de energía y el desarrollo mamario.

Con niveles rápidos de crecimiento, las terneras pueden alcanzar la pubertad pronto, parir pronto, producir más leche en primera lactancia y, potencialmente, tener más producción vitalicia, Sin embargo, este crecimiento rápido es crítico debido a que las terneras sobrepreparadas, gordas, pueden ser más propensas a tener problemas en el parto y en la lactancia.

La interpretación errónea respecto a que un crecimiento rápido impide un desarrollo mamario normal, puede deberse a que comparaban terneras con el mismo peso y no con edades similares. El desarrollo mamario antes de la pubertad depende más de la edad que del peso. De las terneras voluminosas, pesadas, pero jóvenes, puede esperarse que tengan un peso mamario total menor en la pubertad que las terneras de más edad, mismo peso y lento crecimiento.

El 95 % del desarrollo mamario ocurre después de la concepción. Por lo tanto las terneras jóvenes de crecimiento rápido pueden formar un grupo básico. Y los últimos estudios muestran que la producción de leche es la misma en primera lactancia que las de lento crecimiento.

La diferencia es que las terneras de ese grupo básico paran antes, contribuyendo así a la mejora de los resultados económicos. Además los estudios han demostrado que rebajando la edad en el primer parto, se incrementa la producción vitalicia (Van Amburgh).

Como se indicó al principio, en la alimentación de las terneras la meta es duplicar el peso del nacimiento a los 56 días de edad. Lo ideal es que las terneras queden preñadas en el momento que alcanzan el 55 % del peso medio del rodeo. Para un peso medio adulto de 635 kgs las terneras deben estar preñadas al alcanzar los 350 kgs de peso vivo.

Estudio para determinar el crecimiento acelerado de terneros con varios niveles de leche o sustituto

G. Max y M. C. Jocobson, Uníversidad de Mínnesota.


El rendimiento de 64 terneros Holstein recién nacidos, divididos por sexo y tamaño, fue evaluado durante un período de 35 días utilizando una alimentación con dos niveles de consumo de leche o sustituto lácteo. En ambos grupos ‑los alimentados con leche y los alimentados con sustituto‑ el nivel alto fue 50 % más alto que el nivel control. La leche entera fue consumida a 3,64 kgs ó 5,46 kgs y el sustituto fue consumido a 0,64 kgs en 3,0 kgs de agua ó 0,96 kgs en 4,7 kgs de agua divididos en dos tomas/día/ternero.

Los terneros antes del destete fueron alimentados con fardos con 18 % de proteína bruta consumidos a libre albedrío.

El calostro materno fue consumido durante los 3 primeros días de vida a 3,64 kgs/día/ternero.

Los 64 terneros fueron destetados a los 35 días y continuaron con un iniciador y heno ad libitum durante otros 35 días para determinar cualquier efecto residual cuando consumen, como terneros, adicionalmente 50 % de leche o sustituto.

Los terneros fueron alojados dentro de establos aislados y ventilados. Todos los terneros antes del destete fueron alimentados en jaulas individuales de acero de 1,2 metros por 1,5 metros, y los terneros destetados se alimentaban en grupos en jaulas de 3,7 x 3,7 metros. El agua estaba disponible a libre consumo con grifos automáticos en cada jaula.

Se registró el consumo de alimento, rechazo, muestras del alimento, pesos corporales y datos sobre la salud.

Los terneros que consumieron altos niveles de leche y sustitutos ganaron entre 0,46 y 0,52 kgs/día y eran significativamente más altos que los del control que ganaron 0,38 y 0,40 kgs/día. El consumo del iniciador, en los terneros de mayor consumo de leche o sustituto fue más alto en 0,25 y 0,26 kgs/día.

Los terneros destetados que fueron alimentados con altos niveles de leche o sustituto ganaron 0,76 y 0,78 kgs/día, mientras que los de control lo hicieron en 0,67 y 0,73 kgs/día.

El consumo de heno en los terneros destetados que habían consumidos altos niveles de leche o sustituto fueron 1,51 y 1,53 kgs/día, mientras que los de control consumieron 1,43 y 1,38 kgs/día. No se encontraron diferencias en ganancias de peso y consumo del iniciador en los terneros ya destetados.

El consumo de forraje y el ratio alimento/ganancia de los terneros destetados fue similar para todos los grupos.

El número de días con diarrea por ternero, en los destetados, fue similar para todos los tratamientos y no se observaron otros problemas de salud.

Conclusión: El uso de altos niveles de leche entera o sustituto lácteo mejora la tasa de crecimiento de los terneros lecheros.




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Cría y recría
Miércoles, 07 Abril 2010

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