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LOS SECRETOS DEL FAISÁN: UNA ACTIVIDAD RENTABLE
Y SIN ALTOS COSTOS


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A partir de artículos publicados en diferentes medios de comunicación y citados abajo-


Considerado el manjar de los reyes, hasta hace diez años la producción de faisán en la Argentina era casi inexistente. Pero el auge de las actividades no tradicionales y la devaluación del peso cambiaron el panorama, y en la actualidad hay en el país más de cien criaderos que producen alrededor de 70.000 faisanes al año.

Uno de esos establecimientos es el de Matías Janices, en un campo de ocho hectáreas ubicado a siete kilómetros de Pinamar, en Santa Irene. "A mí me entusiasmaba lo no tradicional y me decidí por la carne de faisán porque me permitía comercializar mayores volúmenes y existía la posibilidad de darle valor agregado", contó Janices, que hoy produce 12.000 kilos de carne de faisán por año y tiene montada una fábrica de conservas. Su establecimiento, La Antigua Granja, vende carne, paté y escabeche de faisán a empresas de catering y supermercados.

Las premisas para asegurar el éxito del emprendimiento son claras. "Hay que tener en cuenta la comercialización y hacer una buena evaluación del costo fijo que insume la producción, en relación con el volumen al que se aspira", dice el productor.

Para Janices, el mayor costo de esta actividad es la mano de obra. Se calcula que una sola persona puede manejar un criadero de hasta 200 hembras (500 pesos de sueldo por persona).

Además, para empezar con la cría de faisanes de collar (los más aptos para la producción de carne), se necesita contar con una hectárea de campo (mínimo), reproductores, una incubadora, alambrados, jaulas y un galpón chico. "Un criadero con esas instalaciones y 50 hembras requiere unos 20.000 pesos de inversión", estimó el criador.

En lo que respecta al método de cría en sí, hay que tener en cuenta que en una jaula de 10 metros cuadrados se deben colocar 5 hembras y un macho.

La época de postura de huevos va de agosto a febrero y cada hembra pone alrededor de 100 huevos en ese lapso. "Dos veces por día se recolectan los huevos, se almacenan (no más de siete días) y se colocan en la incubadora, donde están 24 días, hasta que nace el pichón."

No todos los huevos son aptos y se calcula que se puede hablar de un "buen promedio" si un 60% de ellos producen animales que llegan a faena. Una vez que nacen los pichones, "se los deja 24 horas en la incubadora para que se sequen y luego se los pasa a las salas de cría, donde permanecen 30 días". Del día 31 al 75, están en una jaula semicubierta, denominada recría. Por último, hasta el día 120, se trasladan a "engorde o terminado", en el que alcanzan un promedio de 1 kilo y medio (faenado, 1 kilo 150 gramos).

Secretos de la cría

La alimentación del faisán es altamente rica en proteínas, ya que en cría se les da un 30% de este tipo de alimentos; en recría, 23%; en engorde, 20%, y a los reproductores, 16%. "Se les da un balanceado a base de maíz, poroto de soja, pellets de soja, harinas proteicas, núcleos vitamínicos, conchilla, afrechillo de trigo, productos sanitarios y sal", explicó Janices, quien agregó que el costo de ese alimento ronda los 65 centavos por kilo. Un reproductor consume 130 gramos por día y el engorde total de un animal requiere entre 10 y 12 kilos.

En cuanto al cuidado sanitario, los faisanes requieren una vacunación preventiva, que varía de acuerdo con la zona en que se encuentre el criadero (básicamente se vacuna contra coriza infecciosa, Newcastle y pasteurela) y el costo de las vacunas no es muy alto.

La carne de faisán es suave y magra, características que la convierten en un plato predilecto del buen gourmet. El kilo de esta carne cuesta 16 pesos a los mayoristas, y el frasco de escabeche o paté de faisán, 10 pesos. El precio minorista es de $ 24 y $ 15, respectivamente. La exportación todavía está lejos porque "se necesita mucho volumen y es preferible tratar de afianzarse en el mercado interno, para luego incursionar en el internacional", dijo Janices.

Fuente: Carlos Manzoni, La Nación (30.12.2004)


LA CRÍA DE FAISANES REQUIERE POCA INVERSIÓN

Si bien en nuestro país la cría de faisanes tiene escaso desarrollo comercial, su carne es muy requerida por los restaurantes de comida internacional. La variedad -existen más de 40- que más se adapta para consumo es "De Collar" (Phasianus torquatus). Su carne es sabrosa y abundante, y se puede criar en cautiverio. Además, existen razas desarrolladas especialmente para este fin como "Jumbo", de mayor tamaño y peso, que puede ser faenado en 20 semanas.

Existen tres etapas de producción: cría, de 0 a 35 días -para producir 500 ejemplares se recomienda 30 faisanes/m2-; recría, de 36 a 66 días -3 faisanes/m2-, y terminación, de 67 a 155 días -1 faisán/m2-. Para comenzar con este emprendimiento no se requieren grandes inversiones. Se necesitan amplias jaulas con divisiones -el diseño de tipo circular utiliza eficientemente la superficie cubierta y da la mejor relación de costo por m2-, agua potable y todo tipo de granos para su alimentación.

Las hembras ponen huevos anualmente, desde la primavera hasta diciembre. Lograr una buena postura -entre 40 o 50 huevos por temporadas- es clave para el desarrollo del negocio. Si bien el precio de venta de la carne es importante, para obtener rentabilidad es necesario lograr una adecuada escala de producción ya que los gastos de faena, comercialización y distribución son elevados. El INTA Delta del Paraná -que desde 1995 trabaja en la crianza de esta especie- asesora sobre su crianza.

Informes: Ing. Ernesto Madero, INTA delta del Paraná, (03489) 460075/6, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Fuente: INTA INFORMA, 27.01.2005


FAISANES Y PATOS CON VALOR AGREGADO

Un nicho rentable y demandante en los negocios alternativos. El caso de Avintar SRL, liderada por el matrimonio Ader.

Hace un tiempo, faisanes y patos se vienen asomando tímidamente en la alta gastronomía argentina generando así un incipiente nicho, rentable y demandante, en los negocios alternativos.

Una de las firmas que está metida de lleno en este agronegocio es Avintar S.R.L., liderada por Juan Pedro Ader y Sonia Günther de Ader. Desde el 96, se dedican a la cría, reproducción, incubación y comercialización de faisanes y patos. Cuentan con 4 hectáreas en Pilar, donde realizan el ciclo productivo, y con oficinas y centro de distribución en General Pacheco, en la provincia de Buenos Aires. Desde allí atienden el mercado gastronómico de primer nivel y las cadenas de supermercados.

"Nuestra producción es de aproximadamente 30 toneladas al año de carne, entre las dos especies", contó a Clarín Rural Sonia Günther. La facturación anual ronda los $ 300.000. "Comenzamos con la cría del faisán porque detectamos que en el mercado gastronómico existía una demanda insatisfecha de este producto. En 1996, cuando iniciamos nuestra actividad (con un criadero modelo), no existían productores que garantizaran a los clientes una provisión constante y sostenida a lo largo del año. Entonces, para poder satisfacer esa demanda realizamos importaciones de genética desde los EE.UU. Más adelante incorporamos tecnología para poder hacer el ciclo completo de incubación, cría y reproducción", comentó.

A partir de la producción de su granja, el matrimonio Ader comercializa, desde el 99 en los supermercados, la carne y una línea de productos delikatessen, derivados de estas carnes, que una empresa de Bariloche les elabora a fasón.

Dentro de los productos orientados al mercado gastronómico de hoteles, restaurantes y catering, se destacan el faisán entero, el pato también entero, los cortes de pato como el magret (pechuga) y la pata—muslo, y el confit de pato (un tipo de cocción tradicional de la cocina francesa) envasado al vacío.

En cuanto a los productos destinados al consumidor final, comercializados en supermercados y negocios delikatessen, tienen: los patés de faisán a la naranja y con hongos del bosque, en escabeche suave, la salsa de faisán al cognac, y la pechuga ahumada en frío. Y el pato también se las trae: paté con avellanas, mousse de pato al brandy, pato en escabeche suave, pechuga ahumada en caliente, fuet de pato, jamón, y confit de pato al vacío.

"En un principio nos encontramos con el inconveniente de que el único canal de ventas era el mercado gastronómico (hoteles, restaurantes, etc.) con volúmenes de ventas limitados. Para sortear este problema, a partir de 1999 lanzamos una línea de productos elaborados de faisán bajo la marca MonteLien con el objetivo de llegar al consumidor final a través de las góndolas de los supermercados y negocios delikatessen. Desde el 2000, sumamos la carne de pato, para lo cual realizamos una importación de animales desde Francia", explicó.

La cría de los patos y faisanes la hacen en la granja de Pilar. Allí, arman planteles de reproductores, de los que extraen los huevos para incubación. Cuando nacen los pichones, los ubican en un hábitat que denominan "madres", que es un lugar con temperatura, alimento, agua y ventilación controlados. Los pichones permanecen en este sector hasta que adquieren la capacidad de termorregulación. Luego los trasladan a los distintos galpones o corrales a cielo abierto, donde los animales se crían con mucho espacio, lo que evita el asinamiento y el estrés, garantizando una mejor calidad de vida para las aves y una mejor calidad de carne obtenida. Los alimentan con un balanceado especialmente formulado para cada especie y para cada etapa de crecimiento. Una vez terminado el período de engorde, envían los animales a un frigorífico habilitado por Senasa para su faena.

El faisán no es barato porque es un producto estacional. Las hembras sólo ponen huevos en primavera y no resulta tarea sencilla sostener la provisión de carne durante todo el año. Además, su costo de mantenimiento es alto, mientras que en un metro pueden criarse hasta 10 pollos, la producción de faisanes demanda esa superficie por ejemplar.

En cuanto a la comercialización y distribución, Günther destacó que "en todos los productos, se hace en forma directa. Respecto a la exportación, hoy estamos llegando a Chile y Venezuela con nuestros enlatados MonteLien". Para el mercado gastronómico, el pato lo venden a 8,70 $/Kg y la pata/muslo a 11,60 $/Kg, el faisán en 19 $/Kg. Los enlatados de exportación salen a $ 2,59 cada lata de paté de 90 gr y a $ 5 la lata de conserva de 200 gr. En el mercado interno, los precios al público rondan en $ 3,50 los patés (lata de 90 gr), $ 7,80 los escabeches, (lata de 200 gr) y $ 9 los ahumados (100 gr).

Los Ader están armando una planta de faena y elaboración de alimentos (aves y conejos entre otros) que contará con habilitación para exportar al Mercado Común Europeo productos con alto valor agregado, elaborados sobre la base de carnes no tradicionales. "Para esto estamos incorporando nueva tecnología en maquinarias y sistemas productivos", explicó. "De aquí en más, nuestro desafío será afianzar los productos en el exterior y ampliar la línea de productos en el mercado interno", dijo Günther.

Fuente: Liliana Cobelo, Suplemento Clarín Rural, 09.07.05

 

 

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